Esta semana me encontré con una campaña de la agencia Ogilvy de Bruselas que a primera vista me gustó mucho a nivel estratégico, pero no tardó en llegar a mi mente una dualidad de pensamientos acerca de si es una acción tan creativa como parece.
La idea nació de la necesidad de reclutar a directores de arte junior, y como bien sabemos, cualquier joven con esta profesión no suele comprar los programas necesarios para diseñar (en especial los packs de Adobe). Pues lo que salió a hacer la agencia es crear en los principales sitios de descargas un falso pack de Adobe que cuando los usuarios descargaban se encontraban con que en realidad no era lo que esperaban, sinó un mensaje de Ogilvy tratando de reclutarlos.

















